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sábado, 20 de agosto de 2011

Nacimiento de la Iglesia Católica

Emperador Constantino, se proclamó El primer Papa de la Iglesia Católica y falseó públicamente sus creencias por no poder contra los cristianos y les hizo creer su nueva creencia cristiana hacia una Iglesia Católica inventada por el miedo a perder el poder. Cambió nombres festivos de los Dioses Romanos y con él comenzaron las Cruzadas.


Son textos con un contenido desconcertante para muchos y para otros certero, todo dependerá de la religión que procesemos o de lo abierta que tengamos la mente. Muchos creyentes católicos encontrarán mi texto lleno de mentiras para descalificar la autenticidad de la Iglesia e incluso negarán la evidencia escrita incluso en el libro Santo de la Biblia, el cual creo que realmente es un libro lleno de sabiduría pero que no hay que creer en él literalmente sino interpretando sus palabras de acuerdo a aquellos tiempos y sabiendo y comprendiendo que un carro de fuego que surca los cielos puede ser perfectamente en aquellos tiempos un avión. No voy a decir un ovni porque sería ir demasiado lejos, pero tampoco deberíamos eliminar esta posibilidad.

Recuerdo un científico que viajó por América del Sur y se adentró en una tribu que no conocían nada de ningún tipo de avance tecnológico. Este señor quiso ofrecer un mechero y lo encendió para que encendieran sus hogueras con más facilidad, pero su sorpresa fue cuando el más sabio de la tribu, automáticamente se inclinó ante el científico y lo nombró Dios del fuego. Todos pensaron que el fuego apareció en el dedo del científico. Nosotros sabemos que no era un Dios sino un hombre que investigaba por el Sur de América las costumbres de las tribus sureñas, pero estos hombres tribales pensaron que era un Dios que bajado del cielo les ofreció el fuego mágico celestial.

Mente abierta sin aceptar todo aquello que nos digan, pero sí razonándolo y poniéndonos en el lugar de los tiempos en pensamiento, creencias y formas de vida de aquellas personas, solo así comprenderemos muchas de las palabras, frases y dictámenes que en la Biblia están escritas. Es decir, si alguien nos dice “coge la puerta y vete”, no creo que vayamos a coger la puerta y llevárnosla. El significado de la frase es abrir la puerta y salir para no volver a entrar.

Como decía en el principio muchos católicos desconocen realmente cual es el principio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. De modo que sería prudente y sabio analizar el origen de esta creencia inventada por el hombre para favorecer a unos cuantos, que incluso a través del asesinato, torturas e intimidaciones ha llegado a ser la mentira más grande jamás inventada.

Muchos no creen en Dios, solo en Jesucristo y puede que haya sido simplemente un mito o alguien que nació en un pesebre con dos animales, su padre y su madre adorándolo con aureolas en sus cabezas y una estrella luminosa en el cielo alumbrando el pajar o pesebre donde nació. Otros como budistas, musulmanes, hindúes, etc. reconocen a este niño como “el gran maestro” pero solo la Iglesia le otorga el poder resucitar. Esto es un hecho que se confunde pues la Iglesia no cree en la reencarnación pero sí lo otorga a Jesús y a otros. Todas las demás creencias ponen a Jesús como un líder ante su pueblo, conocido como Buda, Mahoma, Krisna, etc y todos ellos murieron menos Jesús.

A partir de la muerte de Jesús la historia se dividió entre un “antes y un después”. Los discípulos comenzaron a enseñar la palabra del maestro, fueron caminando por muchos lugares del mundo difundiendo las enseñanzas. No iban con criados, anillos en los dedos, colgantes de oro ni tampoco con criados, ellos caminaban y vestían solo una túnica con un cordón en su cintura, zapatillas de esparto y un bastón. Se alimentaban de las ayudas voluntariosas de las gentes que se encontraban e iban como Jesús, su maestro les había enseñando (Mateo 10,9): “No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos…”

Así lo hicieron y a este grupo se les conoció como “la iglesia primitiva”, ya que era complementada por personas que se agrupaban para escuchar del apóstol la palabra del Cristo y esos grupos eran cada vez mayores. En esta época no había sacerdotes ni monjas ni nadie que viviera y se enriqueciera con la palabra de Jesús. Estos creyentes cristianos eran perseguidos y asesinados por el Estado Romano que temía la rápida crecida de cristianos en Roma y les producía miedo y temo perder la autoridad y el control de su pueblo. Roma quiso demostrar su poderío entreteniendo a su pueblo con el sacrificio de los cristianos en el Liceo y así demostrar su poder sobre cualquier otra creencia que no fuera la suya, pero el cristianismo aumentaba mientras el imperio romano mermaba y el César casi no tenía poder sobre su pueblo.

En el año 313 de la Era Cristiana, el Emperador Constantino encontró la solución a este problema y promulgó el “Decreto de Tolerancia” haciendo que todos los cristianos salieran a la luz y pudieran confesar su verdadera religión. Eran tantos que Constantino cambió sus túnicas reales por la vestimenta cristiana y se declaró Primer Papa, obligó a toda Roma a la conversión cristiana y cambió los nombres de sus dioses para que los cristianos los veneraran. La Diosa Venus pasó a ser La Virgen María, Cupido le llamó Jesús y así a todos sus ídolos de modo que nació La Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Pero los cristianos se dieron cuenta que Constantino les estaba engañando, pues la palabra de Jesús no decía ni hablaba de ricos, mentirosos, abusadores de su palabra ni mucho menos de líderes. Los verdaderos cristianos huyeron de Roma y se ocultaron en la clandestinidad por 1.000 años. Constantino se fue a Bizancio (Turquia) y la llamó Constantinopla (conocido hoy como Estambul), manteniendo el sistema católico romano. Cuando Constantino dejó el poder y dio a Augusto Obispo de Roma el título de Sumo Pontífice Máximo e hizo de él un segundo Papa.

En el año 375 el emperador Graciano rechazó el cargo de pontífice máximo porque era cristiano y dijo así: «Cuando los pontífices, según la tradición, le pidieron al emperador Graciano que ocupara el cargo de pontífice máximo, este rechazó la proposición diciendo que a un cristiano no le era lícito ocupar ese cargo. Y cuentan que, al serles negada la propuesta a los sacerdotes, dijeron: si el emperador no quiere recibir el título de pontífice, pronto llegará otro máximo pontífice.»

En época imperial y antes de la llegada del cristianismo a Roma, el pontífice máximo era un miembro del colegio de pontífices. Más adelante, a partir de Augusto, ocupó este lugar el propio emperador y, finalmente, tras la conversión de los emperadores al cristianismo, sería el obispo de Roma el que ostentara el cargo de pontífice máximo. El Papa, obispo de Roma, utiliza todavía hoy el nombre de Sumo Pontífice (en latín, Pontifex Maximus).

Roma dominaba occidente y Constantinopla el oriente y esto dio problemas a la iglesia católica romana, dando lugar al nacimiento de la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla, lo cual produjo enemigos mortales entre las dos iglesias.

Así se ganó la iglesia católica el título de “Iglesia Sangrienta”. Desde sus inicios ha derramado sangre y muerte por donde ha pasado y esto es lo que debemos darnos cuenta y no enriquecer a la bestia con esperanzas de un Dios justo, bueno y omnipotente que nos dará la vida eterna después de la muerte y nos santifica y glorifica a través de la confesión. Despertemos, ya es hora de ser personas libres con la mente libre y sin ataduras ni miedos!!!

Entre los dos poderes comenzaron las cruzadas, muriendo los dos bandos en nombre del mismo Dios. La historia nos cuenta que aquellos “cristianos” pelearon por Dios y el Papa para liberar a Jerusalén y la Tierra Santa del dominio islámico. Pero eran tantas las guerras que se hicieron populares y esas macabras “cruzadas” asesinaron a miles de seres humanos por no seguir la dictadura de Roma, la iglesia católica. Estas cruzadas eran dirigidas por el Papa Inocente III invadiendo Constantinopla, matando y masacrando algunos líderes ortodoxos, otros pudieron escapar alejándose del poder y el control de Roma y del Papa. La iglesia ortodoxa quedó bajo la protección del Zar de Rusia y la iglesia católica sentenció a muerte al Zar de Rusia.

La iglesia católica encontró la solución a muchos problemas y creó una serie de dirigentes, que con la palabra de Jesús, manipularon y engañaron a muchos cristianos convirtiéndolos en católicos. Estos dirigentes, con el disfraz de curas, monjas, obispos, arzobispos, vicarios, etc son los principales causantes de la pobreza del pueblo, pidiendo limosnas para subsistir a las personas de buen corazón siguiendo la palabra de Jesús, mientras ellos se enriquecían engañando con el disfraz de cordero escondiendo la verdadera cara de lobo.

Constantino creó la Institución Católica para unificar las religiones y crear un Estado-Religión. Esto dio origen a los cultos satánicos que hoy en día conocemos.

Actualmente para gobernar la Iglesia cada Papa escoge un nombre, cualquiera menos Pedro, por respeto a San Pedro Apóstol, que fue encarcelado y pidió morir en la cruz con la cabeza hacia abajo. Cada Papa escoge libremente un nombre de uno de sus antecesores, un santo de su devoción o una versión latinizada de su propio nombre. Esta tradición comenzó en el año 996, que Bruno de Corintia renunció a su nombre y utilizó el de Gregorio V y desde entonces todos los Papas cambiaron su nombre al inicio del pontificado.

Otros, hasta el siglo X modificaron incluso su propio nombre de nacimiento como el caso de Mercurio cambiando su nombre por el de Juan II al acceder a la sede Apostólica en el año 533, por no querer llevar el nombre de un dios pagano.

Sixto es el nombre mas utilizado aparte del de Pedro, como Juan, 23 veces, Gregorio (16), Benedicto (15), Clemente (14), León (13), Inocencio (12), Pío (12), Esteban (9), Urbano (8), Alejandro (7), Adriano (6), Paulo (6), Sixto (5), Martín (5), Nicolás (5), Celestino (5), Anastasio (4) y Honorio (4).